Estoy escuchando la música de Rafael Bejarano mientras escribo esta publicación. Me presentaron su música a finales del 2006 (creo) para mi maestro de yoga en aquellos tiempos quien asistía a un seminario dado por Rafael.

Sonidos de la Creación
Me ofrecieron su CD “The Journey” y lo he estado escuchando desde entonces, muy frecuentemente en los últimos 6 meses como un apoyo a la meditación.
No es fácil clasificar su música ya que trabaja con muchos tipos de instrumentos (me encanta el didjiridoo) y artistas de diferentes culturas del mundo que van desde monjes tibetanos hasta kahunas hawaianos pero estas fusiones resultan muy buenas.
Rafael no es solamente un músico, es un sanador del sonido. Y créanme, esto no es basura esotérica – cuando lo escuchas realmente lo puedes sentir.
